Patrimonio

… responsabilidad nuestra y de todos

EL PATRIMONIO: nuestro compromiso
Baldosas Patrimonio Arquitectura

Nuestro país no tiene un patrimonio arquitectónico muy extenso, principalmente a causa de los terremotos y de la poca conciencia  y, por eso mismo, es necesario e imprescindible cuidar y querer aquello que ha logrado sostenerse en pie. Por otra parte, la mantención del patrimonio no ha sido una política para nada permanente en el tiempo, llegando al extremo de demoler inmuebles de gran valor  para dar cabida a la “modernidad”.

Palacios, casas de gran valor patrimonial, antiguas casonas de campo suelen tener pisos de baldosas en algunos sectores, traídos de Europa en años de gran bonanza económica. Esos pisos, si han sido tratadas con cariño, a veces están mejor que recién instalados. Es que, las baldosas de cemento, al revés de la mayoría de los materiales de construcción, gozan de una hermosa vejez. Al igual que la buena madera, los años le dan mayor atractivo y dan cuenta de su calidad.

Fabricar las baldosas  para la restauración una iglesia, una casona de campo o ciudad, tratando de replicar el diseño y los colores del original, es un desafío interesante. En estos casos es muy gratificante ver en  fábrica cómo van cobrando vida estos hermosos revestimientos que pesan. Pesan en historia, pesan en emoción, pesan en significado. Una no puede esperar verlos instalados y devolviendo al espacio patrimonial su dignidad, su hermosura, poniéndose nuevamente al servicio de las personas.

La baldosa que hemos fabricado, al cabo de un tiempo de instalada, ya se mimetizará con el resto. No será un parche, será una más.           

EL PROCESO: respetando el objeto patrimonial
pieza original, 15*15 cms

Pieza original a reproducir

reproducción del diseño en papel

fabricación de la trepa.

preparar e igualar colores

fabricación de la pieza nueva

comparación entre las piezas

reposición realizada

EL PRINCIPIO: aporte de un experto

                            PRINCIPIOS EN LA   RESTAURACIÓN PATRIMONIAL

Carlos Maillet Aránguiz, Master en Historia y Gestión del Patrimonio Cultural de la Universidad de los Andes.

1.-Principio De La Originalidad; respetar la materialidad original conservando el estado actual de lo antiguo y evitando la falsificación.

2.-Principio De La Diferenciación; reconocer que el monumento es una Obra Histórico – Artística cerrada y concluida, por lo que las nuevas intervenciones deben denotarse sin distorsionar la imagen figurativa original.

3.-Principio De La Reversibilidad; permitir la remoción de intervenciones restauratorias sin dañar la materia original, a la espera de las nuevas técnicas más avanzadas.

4.-Principio De La Compatibilidad Matérica; usar materiales originales o tradicionales para evitar la incompatibilidad física, química o estética con los materialidad original del monumento.

5.-Principio Del Caso A Caso; no existe reglas ni recetas sino más bien una aplicación crítica de los principios de la restauración según sea el caso a intervenir.

6.-Principio De La Mínima Intervención; sin sobreintervenir, proponer solo las acciones que sean necesarias para conservar el monumento, impedir su deterioro y mantenerlo utilizable, siendo un testimonio concreto de la cultura.

7.-Principio De La Cuarta Dimensión; restaurar el monumento para lograr la imagen más sana y actual de su imagen original, reconocimiento del paso del tiempo como “envejecimiento positivo”.